Muchos de nosotros recordamos con nostalgia aquellos días sin. Nos preocupábamos por todo, desde dónde sería la cita y qué nos pondríamos, hasta cómo dar una buena impresión a la otra persona. Necesitábamos ser inteligentes, espirituales, ingeniosos, interesantes, serviciales y en general, personas bien equilibradas y agradables. ¡Era un tiempo de mucha incertidumbre!
Cuando uno comenzaba a tener citas con una persona exclusivamente, se preguntaba si sería “la persona” para uno, cuándo y cómo lo sabría. Para ser honestos, muchos de nosotros no querríamos volver a vivir todo eso otra vez. Sin embargo, hay muchas cosas buenas respecto a esas experiencias de citas. Y queremos ayudarlo a recapturar esos aspectos buenos –el romance, la sorpresa, la diversión, la atención exclusiva, el descubrimiento, en su matrimonio.
¡Pero las cosas serán un poco diferente esta vez! La persona con la cual saldrás:
- no le importará cuánto gastes o lo que lleves puesto. Esta acostumbrada a ti y te ama. ¡Estar solo contigo ya es una recompensa!
- Ya te vio en tu peor momento, y te ama de todas maneras.
- No necesita que la impresiones, porque ya te ama.
- Ya sabe que eres inteligente, espiritual, ingenioso, interesante, comunicativo, servicial, equilibrado y agradable, aunque tal vez no todo al mismo tiempo.
¿Quién no querría salir con alguien así? Por supuesto, esa persona es tu esposo/a. Tu pareja de por vida. Esa persona tomó votos matrimoniales contigo y quiere mantenerlos. Esa persona ha vivido contigo en las buenas y en las malas, en tiempos de alegría y tristeza, y para muchos de ustedes, a través de niños y pañales. Esa persona te conoce de adentro hacia fuera. Esa persona te ama. Y esa persona quiere tener un tiempo especial a solas contigo.
Salir de cita con tu esposo/a será muy diferente a salir con un esposo/a potencial. ¡Pero es igual de importante! Cuando eras soltero/a las citas eran un tiempo para estar solos, hablar, reír y divertirse juntos. Te tomabas el tiempo para conocer más el uno del otro, para conocer el pasado y los sueños sobre el futuro. Gradualmente se sintieron cómodos el uno con el otro. Pero el tema es que, pese a que están casados, ambos necesitan todavía las mismas cosas. Necesitan tomarse tiempo a solas y continuar hablando, riendo y divirtiéndose juntos. Necesitan aprender más el uno del otro, sobre su pasado y sus sueños para el futuro. Necesitan sentirse cómodos uno con el otro al enfrentar nuevos desafíos juntos. Esta es la razón por lo cual las citas no deben terminar después del matrimonio.
Si tú y tu esposo/a no están saliendo juntos últimamente, les queremos alentar a que comiencen a desarrollar este hábito. Ambos necesitan tiempo para reconectarse y seguir alimentando el fuego del romance que los unió en primer lugar. Tu matrimonio necesita ser fuerte para resistir las embestidas de la vida diaria. Cuando ambos saben que están en el mismo equipo trabajando hacia las mismas metas y alentándose uno al otro, ni aún la competencia más severa será demasiado difícil de manejar.
Si estás pensando que solo ir a cenar o al cine, es un buen comienzo. Pero ya que vas a gastar dinero en la salida y en la niñera, ¡haz que valga la pena! Esto es lo que llamamos “cita con propósito”. Intencionalmente, dale al tiempo que pasan juntos un propósito más allá de compartir un evento. Enfócate en las necesidades de amor de tu pareja. Ponla a ella/él en el centro y alimenta tu relación matrimonial.
Estas son algunas ideas para ayudarte a comenzar a planear citas con tu esposo/a.
LA ESPOSA PLANEA UNA CITA CON EL ESPOSO:
Clima acogedor con café. Vayan a un café o una cafetería acogedora. Escojan un lugar donde no sea probable que se encuentren con alguien conocido. ¡No están permitidas las interrupciones! Pueden ir a cenar, o a tomar una taza de algún café especial o comer un postre. Dense un lujo. No piensen en las calorías o en cuánto va a costar el café, sólo háganlo. Siéntense de manera que puedan mirarse a los ojos al conversar y tomarse de la mano. Estos lugares son especiales para conversar.
EL ESPOSO PLANEA UNA CITA CON LA ESPOSA:
Den una larga caminata o paseo en automóvil. Si caminan, vayan por algún lugar donde no sea probable que se encuentren con alguien conocido. Si van en automóvil, elije preferentemente un camino rural donde no tengas que lidiar con el tráfico. Es un tiempo para comunicarse, pero no es tan amenazador, ya que no están sentados uno frente al otro. Compartan algunos snacks y bebidas y conversen. Si se encuentran con algo interesante o divertido, como algún puesto al costado del camino o algún negocio de antigüedades, y su esposa dice: “!Ohhh!”, para y bajen a verlo. Si el auto lo permite, haz que tu esposa se siente junto a ti. De no ser así, encuentra una manera de tomarle la mano la mayor cantidad de tiempo posible. Si van caminando, tómala de la mano o caminen lo más junto posible. El contacto físico los acercará y hará que sea más fácil conversar.
Entonces, siéntate hoy con tu esposo/a y dile a tu pareja que quieres invitarlo/a a una cita. Separen un día y una hora, anótenlo en el calendario, ¡y no lo cambien! Utiliza alguna de las ideas que te sugerimos o sé creativo e idea una cita tú mismo/a. Solo marca ese día en el calendario y comienza a tener ¡citas con propósito!
Las porciones de este artículo han sido adaptadas del libro “40 citas inolvidables con tu pareja”, Copyright 2002 por Dr. Gary y Bárbara Rosberg, todos los derechos reservados. Editorial Unilit .
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