Los demonios más poderosos (según la Iglesia Satánica)

Según escribiera el mismísimo Anton Szandor LaVey, conocido como el Papa Negro, auto proclamado sacerdote de la Iglesia de Satán, y autor de la Biblia Satánica, “los teólogos han catalogado algunos de los nombres de diablos en sus listas de demonios, pero la lista siguiente contiene los nombres más efectivamente utilizados en rituales satánicos”. Aquí presentamos dicha lista, que enumera a los demonios más peligrosos:

Asmodeus: también conocido como Asmodeo, es un demonio del canon católico, nombrado también en el Talmud y distintos tratados de demonología. Está directamente asociado a los excesos carnales, la sensualidad y la lujuria, especialmente con lo relacionado a estados orgiásticos.

Astaroth: célebremente conocido como el “gran duque del Infierno”, su casta comparte estatus con la primera jerarquía demoníaca, que involucra a los poderosos Belcebú y Lucifer. Es un demonio seductor, que persuade principalmente por medio de la pereza, la vanidad y las filosofías racionalistas.

Azazel: es líder de aquellos ángeles caídos que fornicaron con mujeres mortales y dieron a luz una raza de gigantes, conocida como Nephilim. Enseñó a los hombres cómo fabricar armas de guerra y a las mujeres el ocultismo y el uso de cosméticos.

Balaam: es un personaje bíblico y profeta de la religión de Mesopotamia. En su concepción hebrea, es un demonio directamente relacionado con la avaricia y la codicia, de alto poder y maldad ejemplar.

Behemot: también conocido como Bégimo, este demonio de origen hebreo y características metamórficas, es sumamente poderoso y capaz de adoptar la forma de una bestia, como un elefante monstruoso, aunque muchos lo relacionan con un hipopótamo.

Beelzebub: más conocido como Belcebú, su nombre deriva etimológicamente de “Ba’al Zvuv”, que significa “El Señor de las Moscas”. Es nada menos que el Príncipe de los demonios, según la tradición cristiana, y adopta múltiples nombres, dependiendo de las diferentes manifestaciones de su maldad.

Bilis: es un antiquísimo demonio, constantemente al acecho de las almas de aquellos hombres que practican una sexualidad libre. También es representación del elemento Tierra y se complementa con la tríada Satanás, Lucifer y Leviatán.

Cimeries: también conocido con el nombre de Cimejes, este demonio es un marqués del infierno, descripto como un guerrero enorme, montado a un caballo negro y escoltado por 20 legiones demoníacas. Es además el gobernante de todos los espíritus africanos.

Damballa: esta deidad demoníaca y primitiva, deriva de los orígenes del vudú africano. Se mueve lenta y sigilosamente, pero es capaz de realizar movimientos repentinos y extremadamente veloces. Se especula con que la palabra “zombi” deriva de la palabra “nzambi”, referida a este demonio.

Mormo: es un demonio derivado de un espíritu de la antigua cultura griega, que castigaba a los niños malos. Además, era consorte de Hécate, la diosa griega del inframundo y la brujería.




Los jovenes y lo oculto

Lo oculto se ha convertido en un componente común de los programas televisivos orientados a los Jóvenes.  La creciente exposición de brujería y otras prácticas ocultas ha aumentado la aceptación de estas prácticas por los jóvenes, quienes la ven como algo excitante, exótico y alternativas para evadir la religión, particularmente el Cristianismo.

Un estudio de adolescentes locales en Lexington (Kentucky, EU) por el diario el Heraldo en 1997 mostró que “existe una subcultura, cultura subterránea, “underground” que hacen culto a lo “gótico”, vampirismo y otras muestras de envolvimiento en lo oculto por los niños y adolescentes”.  Esta rebelión expresada en la Biblia, es la brujería, vampirismo y satanismo, entre otras prácticas ocultistas.

El estudio concluye que muchos signos de envolvimiento satánico en los adolescentes (tales como símbolos satánicos en libros o cuadernos, mochilas, calcomanías) es mucho más que simple y temporal rebelión contra las normas sociales. Los jóvenes están haciendo pactos con las fuerzas espirituales ocultas y los Padres de familia tenemos que estar alertas.

Un pequeño porcentaje de los adolescentes que muestran interés en símbolos ocultos, terminan envueltos dentro de prácticas ocultas serias, pero muchos de ellos abren puertas espirituales al hablar y practicar de lo que no saben.

Los Jóvenes y lo oculto: un ejemplo de lo peor que puede pasar: El estudio en el diario de Kentucky fue motivado por el asesinato de dos personas el 25 de Noviembre de 1996, por el líder de un culto vampírico adolescente llamado Rod Ferrell. Rod expresó haber sido inducido a lo oculto y rituales de sacrificios humanos por su padre y su primer padrastro. Además, tuvo más contacto con el vampirismo y lo oculto a través de un juego que en Estados Unidos tiene fama sobrenatural: Calabozos y dragones.  (*de los mismos distribuidores de Pokémon en Estados Unidos). Este adolescente comenzó adentrándose en las prácticas de ocultismo poco después del segundo divorcio de su madre, caminaba en cementerios por la noche, cortándose a si mismo y ofreciendo su sangre a otros, pretendiendo ser un vampiro de 500 años llamado “vesago”. Además de otros síntomas típicos de rebeldía adolescente (usar drogas y faltar a la escuela), Comenzó a envolverse en un juego  llamado Vampiro: La mascarada.   El juego consiste en hacer que los jugadores físicamente realicen acciones de los personajes del juego,  casi como si estuvieran en una obra de Teatro. Es decir, estaban practicando físicamente durante las sesiones del “juego”.  En esta etapa de su vida, este joven se relacionó con dos jovencitas y un joven, los cuales formaron un grupo.  Le llamaron el “culto al vampiro”.  En este grupo empezaron a practicar sexo en grupo y a beber sangre como parte de sus rituales vampíricos. Un día, asesinaron a los papás de una jovencita, para que ella pudiera seguirlos en el culto sin que nadie se opusiera.  Fueron capturados y sentenciados a muerte por el asesinato de esas personas.   El juez lo describió como “un joven hombre con disturbios emocionales, la prueba de que realmente existe la maldad en el mundo”.

Principales actividades ocultas que envuelven a los Jóvenes: El MOVIMIENTO GÓTICO. Iniciado en 1981 en Londres en un club nocturno llamado la cueva del murciélago.   Los seguidores del movimiento gótico, se visten de negro, con la cara pálida, labios y uñas negras, usan capas, son habitantes de la noche, quienes abrazan sacrilegios, rebeldes de toda religión, y muchos de ellos consumados poetas, artistas, músicos. Algunos de los grupos musicales que representan el movimiento gótico son “Depeche Mode”, “The Cure”, quienes crearon una música sintética inspirada por lo gótico, llenando con multitudes sus conciertos donde quiera que se presentaran.

El llamado movimiento gótico, se distingue por ser “contra cultural”, y cuyos miembros se describen así: “almas lastimadas que se sienten desarraigados de la sociedad, se sienten solos de alguna manera”.  Los góticos celebran la muerte, incluyendo la muerte de la esperanza y la humanidad para nuestra cultura.

VAMPIRISMO: Hay dos tipos de vampiros envueltos en lo gótico: el “vampiro metafórico”, que adopta costumbres tales como dormir en cofres o cajas, usan “colmillos”, y mantienen trabajos nocturnos.  “Los vampiros reales” son aquellos que beben sangre y exhiben muestras de psicosis.  Muchos cruzan las líneas entre los dos grupos, pero la mayoría de ellos son adultos con pocos ingresos, que “aparentan” vivir en un mundo de fantasía.   El diario Los Ángeles Times, describe al segundo grupo como “más allá de un estilo de vida”, estos practicantes evitan el sol a toda costa. Algunos beben sangre y practican rituales de magia.  Muchos claman poseer habilidades psíquicas. Algunos dicen ser atormentados por espíritus diabólicos. Muchos jóvenes que hacen esto, sólo están jugando, pero muchos de ellos pierden el sentido de la realidad,  y se dejan envolver por prácticas ocultistas en las que luego quedan atrapados, sin salida aparente. Muchos recurren al suicidio cuando creen que no pueden salir de eso.

BRUJERÍA: Una de las grandes campañas de mercadotecnia dirigida a los jóvenes, es la brujería.  Los jóvenes creen, realmente creen que pueden recurrir a la brujería para cumplir sus deseos personales.  La brujería es descrita así: “Una religión centrada en la tierra, enfocada a elevar la espiritualidad individual, la brujería no es, ni ha sido nunca, un vehículo de adoración satánica”. Esta descripción proviene de la bruja Silver Ravenwolf, de Estados Unidos.  En la brujería se adoran a muchos dioses, tienen rituales y festivales y celebraciones de las estaciones. El sincretismo de esta religión esta incluido dentro de las prácticas de la Nueva Era.  La brujería está en demanda de muchos jóvenes, particularmente mujeres en edad de secundaria.  En los libros de brujería, encuentran temas como “Encuentra como los misterios de la brujería pueden hacerte brillar”, “Comienza tu viaje en la ceremonia de los adolescentes en la búsqueda”, “Trabaja la magia con verdaderos encantamientos”, entre otros.  La oferta de encantamientos es mucha, y es una trampa en la que muchos caen: “Como recibir dinero”, “como recibir un carro”, “encantamientos en contra de los maestros para que los pasen en los exámenes”, “Para atraer el sexo opuesto”, “Para que alguien te llame” y para que “alguien no te llame”, entre otros.

Aunque todavía no llega a números alarmantes la cantidad de jóvenes que practican estas cosas, los cristianos deberíamos estar al pendiente del desarrollo de dichos movimientos en nuestra comunidad, y hacer lo que sea necesario para alertar a nuestros jóvenes y niños sobre las trampas de un enemigo real: Satanás.

Si tu hijo ha mostrado estas señales,  clama a Dios por su ayuda y protección, y haz todo lo que sea necesario para alejar a tu hijo de ese ambiente. Nada es más importante que la vida, y la vida fundada en los principios Bíblicos Cristianos, es la vida eterna.

¡Dios les bendiga!
Amén.




El mundo del ocultismo

En un popular programa de televisión, la heroína convoca espíritus y realiza hechizos y magia para derrotar a seres demoníacos. En otro programa, brujas adolescentes usan su magia blanca para vencer a hechiceros y espíritus malignos. Este tipo de programas populares tratan con el mundo del ocultismo. El ocultismo ha prosperado desde el comienzo de la civilización. A lo largo del Antiguo y el Nuevo Testamento, los profetas de Dios han confrontado el problema del ocultismo.

El término “ocultismo” está tomado el latín occultus, que significa ‘tapar’, ‘esconder’ o ‘aquellas cosas que son ocultas o secretas’. Una breve definición de ocultismo es ‘la práctica de lograr conocimiento o poderes sobrenaturales fuera del Dios de la Biblia’. A través de estas prácticas, los ocultistas buscan ejercer influencia en circunstancias presentes o futuras, en la vida de ellos o de otros.

¿Por qué hay tanto interés en el ocultismo? Los expertos señalan varios factores. El primero es el desencanto con la iglesia y la religión organizada. El segundo factor es la curiosidad. Hay una atracción hacia el ocultismo que apela a nuestro interés en lo invisible. Muchos comienzan con un juego “inofensivo”, pero esto suele llevar a más. Tercero, hay una búsqueda de poder. Las personas quieren tener control sobre el futuro, los espíritus o sobre otras personas.

Hay tres categorías principales del mundo del ocultismo: la adivinación, la magia y el espiritismo. La adivinación es un intento de predecir el futuro y, con él, moldear nuestra vida en consecuencia. Las artes de adivinación incluyen la astrología, el zodíaco, las bolas de cristal, las cartas de tarot, la quiromancia, los médium, la numerología y los horóscopos.

La segunda categoría es la magia, o paganismo. Los que están en la magia intentan controlar el presente mediante ceremonias, sortilegios y hechizos. Las artes mágicas incluyen la hechicería, la magia blanca, la brujería, el satanismo, las misas negras y los hechiceros.

Luego tenemos el espiritismo. Los que están involucrados en el espiritismo intentan comunicarse con los muertos y recibir información o ayuda de ellos. El espiritismo involucra las tablas guija, sesiones de espiritismo, necromancia y fantasmas.

El mundo del ocultismo no solo trae un mensaje falso, sino un mensaje peligroso también. Las experiencias con el ocultismo nos alejan de Dios y nos ponen en contacto con el mundo de los demonios. Jesús dijo que el diablo es “mentiroso, y padre de mentira” (Juan 8:44). Al tratar con lo demoníaco, uno no puede esperar tratar con la verdad. El demonio y su legión solo intentan “robar, matar y destruir” (Juan 10:10). Por esta razón, Deuteronomio 18 dice que las prácticas de la hechicería, brujería, adivinación y necromancia son detestables para el Señor. Fueron estas prácticas que atrajeron juicio sobre los cananeos y los expulsó de la tierra. Dios no quería que estas enseñanzas infiltraran ninguna cultura. La iglesia debe no solo presentar el peligro del ocultismo, sino el mensaje de vida y victoria que se encuentra en Jesucristo sobre los principados de las tinieblas.

Los peligros del ocultismo

“¿Qué tiene de malo unirme al Club de Vampiros o asistir a una sesión de espiritismo?”, podría preguntarle su hijo. Para algunos, la exposición al ocultismo a través de los juegos de fantasía, los medios de comunicación o la música podría llevar a una mayor participación en un mundo peligroso.

El principal peligro del ocultismo es que es un camino fuera de Dios que puede ponernos en contacto con el mundo de los demonios. Las fuerzas demoníacas intentan engañar y destruir a las personas. Por lo tanto, el contacto con lo demoníaco genera numerosos problemas.

Primero, los expertos en sectas y los psicólogos han documentado la conexión entre la participación en el ocultismo y los trastornos psicológicos y emocionales. Los participantes pasan muchísimas horas estudiando, practicando y jugando juegos que involucran conjurar demonios, sacrificar criaturas en ritos crueles, controlar fuerzas siniestras y echar hechizos para inutilizar y matar a sus enemigos. Esto puede afectar el estado espiritual, mental y emocional de una persona.

Segundo, está el peligro de la posesión demoníaca. Las artes ocultistas suelen exigir que uno vacíe su mente e invite a espíritus extraños a controlar el intelecto y el cuerpo de la persona. Por ejemplo, al operar una tabla guija, se les pide a los participantes que vacíen sus mentes y permitan que otras fuerzas los guíen para intentar obtener mensajes. Estas técnicas abren la puerta a la posesión demoníaca.

Tercero, existe el peligro de violencia contra uno mismo y contra otros. Muchos casos de violencia y suicidios están vinculados con el ocultismo. El Dr. Thomas Redecki, un psiquiatra y presidente de la Coalición Nacional sobre la Violencia Televisiva, ha dado testimonio experto en varios juicios por asesinato que estaban conectados con juegos de roles y fantasía. Dice: “He encontrado múltiples casos de actitudes, valores y percepciones de la realidad que estaban fuertemente influidos por una inmersión en estos juegos. Cuando alguien pasa 15 a 30 horas a la semana soñando cómo salir a matar a sus oponentes y robar un tesoro, no sorprende que ocurra el deseo de representarlo en la vida real”.

Los casos reales incluyen el famoso ocultista practicante de la magia negra Aleister Crowley. Terminó en un manicomio por seis meses luego de tratar de conjurar al diablo. No solo eso, sino que sus hijos murieron y sus esposas o se volvieron locas o murieron como consecuencia de adicción a la bebida.  En Florida, un grupo de tres adolescentes fue acusado de matar a golpes a los padres de una cuarta niña de su grupo. Estos adolescentes participaban en el juego de rol y fantasía Vampiro.

No produce ningún beneficio meterse en el ocultismo. La Palabra de Dios nos dice que evitemos el ocultismo porque puede ser adictivo y dañino. En cambio, Filipenses 4 nos dice que pasemos nuestro tiempo en todo lo verdadero, respetable, justo, puro, amable, digno de admiración. Aquello en lo que nos centramos afecta nuestras acciones y nuestra perspectiva de la vida. Por lo tanto, debemos meditar en lo que edifica la mente, el cuerpo y el espíritu.

La investigación de los fenómenos ocultistas

¿Pueden los videntes predecir sucesos futuros? ¿Pueden los médium realmente hablar con los muertos? ¿Cómo se explican los fenómenos psíquicos? Tratar con el ocultismo exige un enfoque equilibrado. La cosmovisión bíblica reconoce tanto el mundo físico como el espiritual. Hay seres físicos, pero también seres espirituales del bien y del mal. No podemos ignorar lo sobrenatural, pero tampoco debemos estar obsesionados con ello. C. S. Lewis comentó: “Hay dos errores iguales y opuestos en los cuales puede caer nuestra raza con relación a los demonios. Uno es no creer en su existencia. Otro es creer y tener un interés malsano en ellos. Ellos mismos están tan complacidos por un error como por el otro, y reciben a un materialista o a un mago con el mismo deleite”. Lo que pide Lewis, igual que nosotros, es un enfoque equilibrado.

Hay numerosas afirmaciones de acontecimientos sobrenaturales en el mundo del ocultismo. Sin embargo, no todos los fenómenos ocultistas deben ser atribuidos a lo sobrenatural. Ha habido casos en los que las personas han atribuido rápidamente sucesos no explicados a lo demoníaco, solo para descubrir más tarde otras explicaciones naturales. Esto suele causar vergüenza y daña la credibilidad de la persona y del grupo. Debemos cuidarnos de investigar todas las explicaciones posibles.

La mayoría de los fenómenos ocultistas son meros trucos. Técnicas como la prestidigitación, engaños físicos o mecánicos, la suerte o la probabilidad matemática, y la lectura corporal pueden explicar muchos casos. Por ejemplo, se creía que el psíquico judío Uri Geller tenía poderes sobrenaturales, como la capacidad de mover o doblar objetos a cierta distancia con su mente. Hasta llegó a engañar a científicos con sus proezas. Sin embargo, se demostró que sus supuestos poderes eran falsos cuando el mago James Randi realizó las mismas proezas, exponiendo los trucos del charlatán.

Otros fenómenos pueden ser atribuidos a factores psicológicos. Por ejemplo, una persona que demuestra tener varias personalidades y habla con diferentes voces puede tener un trastorno de personalidades múltiples que debería ser tratado con medicación. Los cambios inusuales de la personalidad o el temor de objetos o nombres pueden deberse a algún tipo de desequilibrio químico. Uno debería ser cuidadoso e investigar estas posibilidades antes de concluir que hay poderes ocultistas trabajando o que es una posesión demoníaca.

La cuarta explicación puede ser atribuida a nuestra naturaleza pecaminosa. Santiago 1:14, 15 dice: “Cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen. Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte”. Demasiado a menudo, los cristianos son rápidos para atribuir malos hábitos y conflictos a lo demoníaco, y no asumen la responsabilidad por sus acciones. Por ejemplo, la adicción a la pornografía es el resultado de ceder a nuestra naturaleza pecaminosa, y no una actividad satánica, necesariamente.

Antes de atribuir sucesos y dificultades al mundo demoníaco, primero debemos determinar si es consistente con la actividad demoníaca, según la describe la Biblia, y que no puede explicarse naturalmente. Entonces podemos considerar la posibilidad de que sean demoníacos.

Cómo testificar a los que están en el ocultismo

¿Qué debería hacer usted si descubre que un amigo o un hijo están involucrados en el ocultismo? Al testificar a los ocultistas, debemos entender que, para ellos, el cristianismo es intolerante y mezquino. Se sienten incomprendidos, y una rápida condenación a menudo hace que la persona se retraiga y se meta más en el ocultismo. Muchas personas ingresan a organizaciones ocultistas porque la iglesia y sus pares los han rechazado. Así que, al testificar, debemos acordarnos de ser firmes, pero también amables y sensibles.

Recuerdo una situación en el parque de diversiones Six Flags. Mientras esperaban en una cola, dos hombres cristianos observaron a un estudiante que llevaba una camisa que promocionaba una banda que tenía claras conexiones con el ocultismo. De una forma muy condescendiente, preguntaron al joven por qué usaba esa camisa. “Me gusta la música de ellos”, fue la respuesta. A lo cual los hombres lo reprendieron duramente. Pronto surgió una breve y acalorada discusión. El joven quedó con una sensación de enojo y de condenación, mientras los dos cristianos se felicitaron mutuamente por otra gran tarea de “testificación”. Lamentablemente, este tipo de incidentes son demasiado frecuentes. El primer paso al testificar es demostrar amabilidad y respeto.

Segundo, haga alguna investigación en el área para saber de qué está hablando. Las personas que están en el ocultismo no consideran que su actividad sea peligrosa, y piensan que las advertencias de otras personas son ingenuas y malinformadas. Por lo tanto, poder señala ejemplos específicos de preocupación es mucho más productivo que las acusaciones generalizadas. Si usted no puede encontrar información, siéntese y escuche pacientemente mientras la persona explica por qué y cómo se involucró. Al escuchar, haga preguntas que lleve a la persona a analizar su creencia. El escuchar siempre logra mucho en todo tipo de testificación.

Tercero, señale el peligro de la adicción que puede ser el resultado de pasar grandes cantidades de tiempo y dinero en actividades ocultistas. 1 Corintios 6:12 nos advierte: “No dejaré que nada me domine”. La adicción al ocultismo lleva a la esclavitud, pero la verdad de Dios nos libera.

Cuarto, sepa lo que dice la Biblia sobre el ocultismo. Señale que la naturaleza del Adversario es engañar y destruir. La naturaleza de Dios es verdad y amor. Dedicar mucho pensamiento a las enseñanzas falsas del ocultismo puede distorsionar la visión de la realidad que tiene uno. Este mensaje lleva finalmente a la ruina, mientras que la verdad de Dios lleva a la vida. Comparta el mensaje de amor de Dios y demuéstrelo en sus acciones.

Finalmente, presente el mensaje de vida, verdad y esperanza que se encuentra en Cristo. El ocultismo solo ofrece un falso mensaje que trae destrucción, porque la fuerza detrás de él es el padre de mentiras. La decepción del ocultismo lleva a la esclavitud, pero la verdad lo libera. Al tratar con el mundo del ocultismo, los cristianos no tienen que temer, porque tenemos la autoridad sobre lo demoníaco a través de Cristo que triunfó sobre todos los poderes y autoridades por medio de la cruz (Colosenses 1:15).

Liberación del ocultismo

Si usted se ha metido en el ocultismo, o conoce a alguien que quiere salir de él, ¿qué debería hacer? Primero, la liberación y restauración permanente comienzan por una relación con Jesucristo. Si usted no ha confiado en Cristo, recibirlo como su Señor y Salvador es el primer paso. Cuando esto ocurre, usted es liberado del reino de las tinieblas y está ahora bajo la autoridad del reino de la luz. 1 Pedro 2:9 dice que es Cristo quien “nos llamó de las tinieblas a su luz admirable”.

Segundo, reconozca y confiese su pecado de participación en el ocultismo. Luego acepte el perdón de Dios por fe. 1 Juan 1:9 dice: “Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad”.

Tercero, deshágase de todos los objetos ocultistas. Se nos presenta este ejemplo en Hechos 19:19, 20. Quienes habían llegado a Cristo quemaron sus objetos públicamente. Tener artículos ocultistas cerca, como tablas guija, cartas y estatuas, puede ser una fuente de tentación para volver. La remoción de estos objetos ayuda a evitar enfrentar la tentación y tratar con los recuerdos.

Cuarto, rompa todo contacto con médium y asociaciones ocultistas. Los guías y amigos espirituales en el ocultismo lo alentarán a abandonar su confianza en Cristo y volver a participar en el ocultismo. Uno debe confiar valientemente en que Cristo lo protegerá de la represalia demoníaca y le brindará nuevos amigos que lo alentarán en el Señor.

Quinto, si encuentra difícil la transición, busque un consejero cristiano con conocimiento en esta área. Solo un consejero cristiano entiende que la sanidad viene cuando tratamos no solo con el aspecto físico, mental y emocional, sino también con el espiritual.

Sexto, únase a una comunidad de cristianos que oren por usted y que se interesen por usted. También, trate de crecer en su nuevo andar con Jesucristo. Usted ha estado llenando su mente con las enseñanzas del ocultismo y ahora debe, como dice Pablo en Romanos 12: “ser transformado mediante la renovación de su mente”. Esto viene de llenar su mente con la verdad de Dios y tener comunión con Él.

Al buscar la liberación del ocultismo, no podemos quedarnos a mitad de camino. Debemos dedicarnos a alejarnos del pecado y seguir a Cristo con todo nuestro corazón. Los creyentes deben prestar atención a la exhortación de Pablo de vestirse con toda la armadura de Dios. En Efesios 6, Pablo nos recuerda que “nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales”. Solo los cristianos que se ponen bajo la autoridad de Cristo pueden tratar con el mundo del ocultismo, y solo los que están protegidos por su armadura pueden resistir al Adversario y ser liberados del ocultismo.

Patrick Zukeran
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La Wicca: una crítica bíblica

Según algunos cálculos, la Wicca “parece ser la religión de crecimiento más rápido de Estados Unidos”.Pero, ¿qué es exactamente la “Wicca”, en todo caso? Un estudioso escribe: “La moderna religión de la Wicca, conocida también como la Antigua Religión, la Brujería, la Artesanía y los Misterios, forma parte del movimiento neopagano”. En este artículo espero lograr dos cosas. Primero, quiero bosquejar algunas de las doctrinas fundamentales de la Wicca; en segundo lugar, quiero ofrecer una crítica bíblica de esas doctrinas.

Comencemos por la teología de la Wicca. Si bien algunos wiccanos son devotos exclusivos de la Diosa, la mayoría adora tanto a la Diosa como al Dios. Raven Grimassi, un erudito wiccano, ha escrito: “La Fuente de Todas las Cosas, también conocido como el Gran Espíritu, suele ser personificado en la creencia wiccana como una Diosa y un Dios”.

Es importante señalar que la Diosa y el Dios son meramente personificaciones de esta fuente última de todas las cosas. La Fuente misma es a la vez “incognoscible” e “incomprensible”.{4} Tal vez por este motivo algunos “neowiccanos” has abandonado simplemente este tipo de personificaciones por completo, escogiendo más bien ver a sus dioses como simples “conceptos metafísicos disociados”.Pero, para quienes adoptan este tipo de personificaciones, la Diosa ha sido asociada frecuentemente con la luna (y, por lo tanto, ha sido llamada a veces Reina del Cielo).{6} También es conocida en tres aspectos, que corresponden a las tres etapas de la vida de una mujer: Doncella, Madre y Arpía. Ella habría reinado supuestamente “con un consorte masculino llamado El del Cuerno, que fue un dios de la naturaleza y que estaba asociado también con el sol”. Lo interesante es que este dios era considerado no sólo como el consorte de la Diosa sino que era también su hijo. Cada año, nacía de la Diosa, se convertía en su amante, y moría… ¡para volver a nacer nuevamente al año siguiente de su propia simiente! Esto era conocido como el ciclo del Dios del Año, y estaba asociado con la fertilidad de la tierra y los ciclos anuales de la época de la siembra y de la cosecha.

Es interesante que la Wicca moderna comparte muchas similitudes con las antiguas religiones de fertilidad de Canaán, religiones condenadas específicamente por Dios en la Biblia.Por ejemplo, la Diosa de la Wicca es venerada por algunos como la Reina del Cielo, y por otros como Astarté. Pero, en la Biblia, el culto a Ishtar, la reina del cielo, y Astarté, o Ashtoreth, es condenado repetidamente, como también el culto a su consorte, conocido a veces como Baal, y a veces como Tammuz. Así, leemos en Jueces 2:11-13: “Esos israelitas hicieron lo que ofende al Señor y adoraron a los ídolos de Baal. Abandonaron al Señor, Dios de sus padres, que los había sacado de Egipto, y siguieron a otros dioses de los pueblos que los rodeaban, y los adoraron, provocando así la ira del Señor. Abandonaron al Señor, y adoraron a Baal y a las imágenes de Astarté”. Pero si el único Dios verdadero rechazó las antiguas religiones cananeas y sus prácticas, ¿podría ser en algo diferente su reacción a la Wicca moderna?

Los Guardianes
“El concepto de los Guardianes es común en la mayoría de las tradiciones wiccanas, si bien son considerados de forma diferente en los distintos sistemas dentro de la Wicca”. Raven Grimassi describe a estos “Guardianes” como una antigua raza que ha evolucionado más allá de la necesidad de una forma física”. Sin embargo, agrega rápidamente que, históricamente, los “Guardianes” han sido concebidos de una gran variedad de formas. Por ejemplo, en los primitivos mitos estelares, los Guardianes eran “dioses que guardaban los Cielos y la Tierra”. Más adelante, dice: “los griegos los redujeron a los dioses de los cuatro vientos, y los cristianos a los principados del aire”.

La conexión, observada por Grimassi, entre el concepto wiccano de los Guardianes (o Vigilantes) y el concepto cristiano de los ángeles podría encontrar alguna validación en la Biblia. En Daniel 4:13-17, el rey pagano Nabucodonosor describe un sueño a Daniel. Le dice que, durante el sueño, vio que “un vigilante y santo descendía del cielo”, y pronunció una sentencia que se dice que es “por decreto de los vigilantes, y por dicho de los santos la resolución, para que conozcan los vivientes que el Altísimo gobierna el reino de los hombres”. La mayoría de los comentaristas más conservadores entienden que los “vigilantes” de este pasaje son ángeles. Un comentarista escribe: “El rey probablemente se esté refiriendo a ángeles que le eran conocidos a través de la religión babilónica”. Pero que estos seres son ciertamente ángeles bíblicos parece evidente a partir del hecho de que están actuando como mensajeros del Dios Altísimo.{18}

A la luz es esta conexión entre los “vigilantes” o “guardianes” y los ángeles, es interesante señalar que “la tradición rabínica y cabalista” hacía una distinción entre los Guardianes buenos y malos.{19} Esta distinción es similar a la distinción bíblica entre ángeles buenos y malos, o ángeles y demonios. Por cierto, Grimassi señala: “En Secret Book of Enoch, los Guardianes… aparecen como ángeles rebeldes que siguieron a Sataniel en una guerra celestial” Encontramos el relato de un incidente similar en Apocalipsis 12:7-9, donde leemos acerca de una guerra celestial en la que Miguel y sus ángeles echan a Satanás y sus ángeles del cielo a la tierra.
Con esto en mente, es interesante nota que Richard Cavendish, en su libro The Powers of Evil”, hace aparecer a los Guardianes como los Ángeles Caídos que los magos invocan en la magia ceremonial”. Este comentario es especialmente significativo cuando uno considera los comentarios de Grimassi respecto de “la relación que existe entre un wiccano y los Guardianes” Grimassi señala que “cada acto de magia que realiza un wiccano es observado y notado por los Guardianes”. Además, dice: “Hay un claro vínculo entre los ‘poderes’ de un wiccano y su entendimiento o rapport con los Guardianes”. Pero, dado que el Dios de la Biblia claramente prohíbe la magia, ¿es probable que estos “Guardianes” deban ser considerados como buenos espíritus (visto que se oponen al mandamiento de Dios)?
El arte de la magia

Los wiccanos consideran a la magia como una auténtica posibilidad debido a la conexión intrínseca de la humanidad tanto con la Deidad como con un orden sobrenatural. Raven Grimassi dice: “El arte de la magia es un arte de creación . . . El poder de crear a partir de pensamientos está vinculado con la chispa divina que está dentro de nosotros. Creamos de acuerdo con la fórmula divina que creó todas las cosas”.

Pero, ¿cómo es posible esto? Grimassi explica: “El plano astral es el vínculo entre el mundo divino y el mundo físico . . . Todo lo que se manifiesta en el plano astral terminará manifestándose en el plano físico”. Y el pensamiento humano puede manifestarse en el plano astral. Por lo tanto, para una persona experta en el arte de la magia wiccana, se aduce que el poder de obtener un efecto deseado en el mundo físico comienza por la cuidadosa creación de una forma de pensamiento en el plano astral. Grimassi sigue diciendo: “Las formas de pensamiento comienzan a aparecer en el material astral, que luego se convierten en vehículos para los espíritus o deidades que se han invocado (a través de los cuales responderán al deseo de la intención mágica)”. Si se hace correctamente, “las semillas mágicas plantadas en el plano astral” terminarán dando fruto en el plano físico. Esta es la teoría básica detrás de la magia wiccana. Y un practicante se ha ufanado diciendo: “No importa qué tipo de magia de brujería se usa, suele ser efectiva”.

¿Podría haber algo de cierto en esto? Por cierto que sí. ¡El libro de Éxodo nos dice que los magos egipcios pudieron duplicar, mediante “sus encantamientos”, las primeras plagas que Dios trajo sobre Egipto!  Además, el texto nunca sugiere que esto fue hecho por ningún otro medio que no fuera algún auténtico poder secreto. A la luz de esto, podríamos preguntarnos por qué Dios se opone tanto a la práctica de la magia. Después de todo, ¿no podría usarse este tipo de poder para el bien, además del mal? Pero Dios advirtió específicamente a los israelitas: “Nadie entre los tuyos deberá…practicar adivinación, brujería o hechicería; ni hacer conjuros, servir de médium espiritista o consultar a los muertos”. ¿Por qué?

¿Podría ser que el “poder secreto” de la magia se debe, no a sus diversos ritos, símbolos y gestos, sino más bien a la intervención sobrenatural de seres espirituales? En Hechos 16 leemos acerca de una joven esclava de quien se dice que “tenía un espíritu de adivinación. Con sus poderes ganaba mucho dinero para sus amos”. Este pasaje vincula claramente el poder de la adivinación a los demonios. Con esto en mente, es interesante recordar la admisión de Grimassi: “Hay un claro vínculo entre los ‘poderes’ de un wiccano y su entendimiento o rapport con los Guardianes”. Los wiccanos consideran que los Guardianes son una raza de seres espirituales altamente evolucionados.  Pero estos seres están vinculados con ángeles y demonios en otra literatura religiosa (incluyendo la Biblia).  ¿Es posible que Dios prohíba la magia porque quiere proteger a la gente de involucrarse con demonios?

El País del Verano y la reencarnación
Como los cristianos, los wiccanos no creen que la muerte física sea el fin de la existencia personal. No obstante, en sus detalles la doctrina wiccana del “más allá” difiere sustancialmente de la perspectiva bíblica. ¿En qué cosas?

Para comenzar, los wiccanos no aceptan las doctrinas bíblicas del cielo y el infierno. Más bien, creen que, luego de la muerte física, “los wiccanos pasan a un mundo espiritual conocido como el País del Verano . . . un mundo astral metafísico de prados, lagos y bosques donde siempre es verano. Es un paraíso pagano lleno de todas las criaturas hermosas de la tradición antigua, y los dioses mismos viven allí”. El País del Verano es considerado como un lugar de descanso y renovación para el alma antes de su renacimiento en el mundo físico.

La creencia en el renacimiento del alma en el mundo físico, conocida también como reencarnación, es otro aspecto en que las doctrinas wiccanas difieren de las del cristianismo bíblico. Si bien la doctrina de la reencarnación es completamente contraria a la Biblia, muchos wiccanos llegan a creer que es enseñada en la Biblia. ¡Raven Grimassi cita a Juan 9:1-3 como evidencia de que aun Jesús y sus discípulos creían en la reencarnación!  En este pasaje, los discípulos de Jesús le preguntan acerca de un hombre que nació ciego: “Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él”. Grimassi comenta: “Jesús no trata la cuestión de la existencia de este hombre antes de su nacimiento, pero explica que [su ceguera] no tenía nada que ver con sus pecados antes de su vida presente”. Pero, ¿es correcta esta interpretación? ¿Está afirmando Jesús realmente que este hombre existió antes de su vida presente?

Es importante entender tanto la pregunta de los discípulos como la respuesta de Jesús dentro del contexto histórico del judaísmo del primer siglo. “Los teólogos judíos de ese tiempo daban dos razones para los defectos de nacimiento: el pecado prenatal (antes del nacimiento, pero no antes de la concepción) y el pecado de los padres”. En otras palabras, ¡los rabinos judíos del primer siglo no creían que los defectos de nacimiento eran el resultado de un karma malo en una reencarnación anterior! Más bien, pensaban que esos defectos surgían o de los pecados de los padres que recaían sobre sus hijos, o del pecado del niño mientras aún estaba en el vientre de su madre.  Si bien Jesús niega que ninguna de estas causas fuera responsable de la ceguera de este hombre, no debemos dejar de tener en cuenta que sus discípulos estaban haciendo esta pregunta dentro del contexto judío del primer siglo. También debemos recordar que, en otras partes, el Nuevo Testamento afirma explícitamente: “está establecido que los seres humanos mueran una sola vez, y después venga el juicio”. Por lo tanto, lejos de afirmar la doctrina wiccana de la reencarnación, el Nuevo Testamento la niega claramente.

¿Es la Wicca otro camino hacia Dios?
Scott Cunningham afirmó: “Todas las religiones tiene un ideal en su núcleo: unir a sus seguidores con la Deidad. La Wicca no es diferente”. También escribió: “Tal vez no sea demasiado fuerte decir que la forma más elevada de vanidad humana es suponer que la religión propia es el único camino hacia la Deidad”. ¿Pero es realmente cierto que hay muchos caminos hacia Dios, o hay uno solo? Si bien es bastante frecuente en la sociedad pluralista de hoy suponer que todas las tradiciones religiones de la humanidad que perduran son formas igualmente válidas hacia Dios o la Realidad Última, hay tremendas dificultades filosóficas con esta creencia. Dado que aquí nos preocupa tanto la Wicca como el cristianismo, comparemos brevemente las doctrinas fundamentales de estas dos religiones y veamos con qué nos encontramos.

Los wiccanos parecen creer en la divinidad esencial de la naturaleza humana. Raven Grimassi escribe: “Todo lleva la ‘chispa divina’ de su creador”. También dice: “Las almas son como células cerebrales en la mente del Creador Divino, entidades individuales y, a la vez, partes del todo”. Por lo tanto, no parece haber ninguna distinción clara en la Wicca entre la humanidad y la Deidad. Esto explica por qué la bruja Starhawk podía decir confiadamente: “no hay nada de lo cual ser salvados . . . ningún Dios fuera el mundo para ser temido y obedecido”.

El cristianismo, sin embargo, mantiene una firme distinción entre Dios y el hombre. El hombre es creado a la imagen de Dios, pero ni es Dios ni es parte de Dios. Además, si bien el hombre lleva la imagen de Dios, su naturaleza ha sido corrompida por el pecado, lo cual lo separa de Dios. La necesidad del hombre, por lo tanto, es ser salvado de sus pecados y ser reconciliado con Dios. Esto explica la importancia de Cristo para el cristianismo. En palabras de Pedro: “Cristo murió por los pecados una vez por todas . . . a fin de llevarlos a ustedes a Dios”  Los cristianos creen que Dios trató plena y finalmente con el pecado del hombre a través de la muerte y resurrección de su Hijo. Por lo tanto, contrario a la Wicca, el cristianismo enseña que sí existe algo de lo cual ser salvos y que sí hay un Dios fuera del hombre al cual hay que temer y obedecer.

Debido a sus diferencias, la ley de la no contradicción impide que estas dos religiones sean verdaderas. Por lo tanto, es interesante tomar nota de la observación de Charlotte Allen: “Es muy probable que ni un solo elemento de la historia wiccana sea verdadera. La evidencia es abrumadora de que la Wicca es . . . un invento de la década de 1950 . . . de un empleado público y antropólogo aficionado inglés” denominado Gerald Gardner.  Pero sin duda estos orígenes históricos cuestionables arrojan dudas sobre la verdad de las creencias religiosas wiccanas también. El cristianismo, sin embargo, está firmemente arraigado en la realidad histórica de Jesús de Nazaret, cuya afirmación de que era el único camino hacia Dios fue reivindicada claramente cuando Dios “(dio) fe a todos con haberle levantado de los muertos”.

Michael Gleghorn
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Adoradores del Diablo

Estimados lectores, quiero escribirles del diablo. Sé que es un personaje antipático; dicen que también es feo, pero de él quiero escribir hoy. En realidad, más que del diablo voy a escribir de los demonios humanos, es decir, de los muchos adoradores que el diablo tiene hoy en e! mundo.

En agosto de 1969, a raíz de tos crímenes cometidos en California por los miembros de la llamada familia “Monron”, el diablo recobró actualidad en Norteamérica y en otros muchos países de nuestro desquiciado mundo.

Salieron a la luz pública asociaciones que ya practicaban estos ritos demoniacos y se crearon otras nuevas. La magia negra, la brujería y el culto al diablo hacen furor en ese gran pais del

norte. Richard Woods dice que en Norteamérica hay en la actualidad unas 80,000 brujas blancas, de ellas 6,000 en Chicago. Unas 400 principales organizaciones se dedican a rendir culto al diablo en los Estados Unidos de América. Tan sólo en Nueva York existen 500 “capillas” donde se adora al diablo. Un conocido evangelista, Morris Cerullo, que hacía competencia a Billy Graham en Norteamérica, publicó un libro sobre este tema, fruto de cinco años de investigaciones en el pais. Según Cerullo, diez millones de norteamericanos practican la brujería y unos 100,000 adoran al diablo.

Entre las asociaciones que existen, la más conocida es la “Iglesia de Satanás”, en San Francisco de California. Fue fundada en 1966 por un antiguo domador de circo llamado Antón Isander Lavey. La “Iglesia de Satanás”  empezó en una casa de 13 habitaciones que Lavey alquiló en las afueras de la ciudad de San Francisco y decoró interiormente con los objetos más macabros que pudo hallar: calaveras, candelabros, una biblioteca bien surtida de obras sobre el diablo.

La gente empezó a fluir  el negocio prosperó. Lavey abrió otras “Iglesias de Satanás” en diferentes estados del país y escribió una “Biblia” llamada “Biblia Satánica”. Con la cabeza afeitada a lo Yul Brynner, barba mefistofélica en punta y rojas túnicas de terciopelo sobre sus hombros con adornos “hipies” sobre el pecho, Lavey oficiaba para sus numerosos visitantes, que habían de pagar sustanciosas sumas por formar parte en estos cultos al diablo. En el altar de la adoración Lavey colocaba invariablemente a una muchacha desnuda y desnudos también habían de adorar los ya iniciados en el culto satánico.

La gran tragedia que se esconde en el fondo de estos ritos y representaciones grotescas es que el hombre de hoy, en el fondo, no cree en el diablo; no cree en el diablo porque tampoco cree mucho en Dios. De ahi esas parodias, burlas y juegos ocultos, tomando por pretexto al diablo para envanecerse en su incredulidad.

“El mal de nuestro mundo —escribe José María Souvirón en “El príncipe de este siglo”— no radica solamente en que se haya dejado de creer en Dios, sino también en que se ha dejado de creer en el demonio… cuando el maligno hace su habitación en las criaturas —en el corazón o la inteligencia de los hombres— necesita un hueco para estarse allí; pero con algo en tomo: una oquedad hecha lógicamente en algo… un interés excesivo por conocer el mal puede indicar una disposición para entregarse a él”.

Esta última frase de Souvirón pone el dedo en la llaga. En el corazón y en la mente de esos seres humanos que tanto se interesan por jugar al diablo y los demonios, existe, en realidad, una disposición a entregarse al enemigo de las almas. Viven, como afirma el apóstol Pablo, con el entendimiento cegado por la astucia de Satanás. Su error principal consiste en imaginar al diablo como un invento necesario de las religiones para atemorizar al hombre.

Olvidan que el diablo es un ser tan real y tan personal como el mismo Dios. La Biblia traza su biografía con abundancia de textos desde el mismo momento en que su orgullo y rebeldía le convirtieron de querubín luminoso a príncipe del mal. Y seguirá hasta el instante futuro en que será definitivamente arrojado al lago de fuego y azufre, donde será castigado eternamente (Apocalipsis 20.10).

El diablo, que fue el autor de la primera rebelión misteriosamente desarrollada en los cielos, fue también el culpable del primer pecado y del primer crimen. La influencia que ejerce en el ser humano de nuestros días es inmensa. Individuos como Charles Manson, con sus greñas al aire, su mirada diabólica y sus instintos criminales, son una clara muestra del poder que hoy está ejerciendo el diablo en el Medio Oriente, África y otras partes, provocando que los hombres vivan conforme a la voluntad del príncipe de la potestad del aire (Efesios 2.2-3). En estos días Satanás ataca a la humanidad cegando el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del Evangelio de la gloria de Cristo (2 Corintios 4.3,4).

La Biblia dice que “el que hace pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio” (1 Juan 3,18); en la parábola del sembrador Jesús dice que “la cizaña son los hijos del malo” (Mateo 13.38), En este sentido, el diablo es hoy dia padre de familia numerosa. Quizá se deba a esto el que cuente incluso con la protección de los gobiernos.
Sin embargo el diablo fue vencido por Cristo en las tres grandes etapas de su vida —en su nacimiento, escapando a la matanza de Heredes; en su juventud, viviendo una vida de pureza total, y en su muerte, “despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz” (Colosenses 2.15).
De igual manera nosotros podemos vencer al diablo, si nos refugiamos en Cristo. Asi lo dice la Biblia en una amonestación: “Someteos, pues a Dios; resistid al diablo y huirá de vosotros” (Santiago 4.7).

Millones de jóvenes en todos los paises viven esclavizados del diablo, presos en sus garras de muerte. Los jóvenes de hoy viven espiritualmente muertos. Cristo, el Hijo de Dios, que es la vida, que sacó a la luz la inmortalidad por medio del Evangelio, no quiere muertos espirituales. Lo mismo que entonces, Cristo se pone hoy delante de toda esa juventud extraviada, sin conciencia de si misma, y le repite las palabras que dijo al muerto de Naín: “Joven, a ti te digo, levántate”.

Levántate, amigo joven, de tu vida arruinada. Levántate de esos escombros convencionales que están sepultándote lentamente en la muerte moral y espiritual. Levántate, arroja tu parálisis espiritual a otras latitudes y sigue tras los pasos de Cristo.
Cuando el apóstol Pablo, tras su experiencia en el camino de Damasco se encerró sin ver en las reducidas dimensiones de una habitación en penumbra, un enviado de Dios llamado Ananías se le acercó y le dijo palabras parecidas a las que el Señor dirigió al joven muerto de Naín: “¿Por qué te detienes? Levántate y bautízate y lava tus pecados, invocando su nombre” (Hechos 22.16).

—Rafael H. Beriránd Santa Rosa de Copan. Honduras