"Y Jehová es el que va delante de ti; El será contigo. No fe dejará ni le desamparará; no temas, ni te intimides". Deuteronomio 31:8
Uno de los problemas que afligen a un número considerable de seres humanos es la soledad. Hay personas que poseen bienestar material, familia que les aman, buena salud, pero que en cambio se encuentran terriblemente solos. También hay creyentes que a veces se sienten sumamente solos y para todos tenemos hoy una maravillosa promesa:
La promesa de la presencia de Dios. Esta promesa, que Dios no dejará ni desamparará a sus hijos, se hace repetidas veces en la Biblia.
La primera vez fue hecha al pueblo de Israel, cuando debían entrar en la tierra prometida, y allí luchar contra sus enemigos: Dios les dijo:
"Jehová es el que va delante de ti. El será contigo. No te dejará ni te desamparará. No temas ni te intimides". Esta promesa era muy necesaria para aquel pueblo. Durante cuarenta años habían tenido la presencia de Dios en su campamento, simbolizada por la columna de nube sobre el tabernáculo. Habían comido milagrosamente del maná. pero ahora el maná no volvería a caer, y ante ellos se hallaban poderosos enemigos. Fue en una hora como esta que Dios prometió su presencia, cuando e! pueblo se creía completamente solo. La promesa fue dada a Josué, pero el autor de la carta a los Hebreos que exhorta a los cristianos del siglo primero con las palabras: "EL (Dios) dijo: No te desempataré ni te dejaré" (Hebreos 13:5). Aquellos que por te han aceptado esta maravillosa promesa, han vivido una vida de seguridad y confianza, sin temor ni soledad y millones han cantado el himno:
Tengo la promesa de mi Salvador. "No te dejaré nunca; siempre contigo estoy". Amigo, si te encuentras solo y abandonado, si te parece que no hay nada ni nadie en el mundo que pueda quitar tu soledad, escucha nuevamente las palabras de la Biblia : "Yo estaré contigo. No te dejaré ni te desampararé". Si quieres que ésta sea tu experiencia, necesitas reunir varias condiciones. En primer tugar, necesitas conocer a Aquel que hizo la promesa- Hoy día hay muchos que creen que Dios existe, pero una cosa es creer vagamente en la existencia de Dios y otra cosa muy diferente es tener una experiencia personal de la presencia de Dios en nuestras vidas.
La pregunta no es ¿crees que hay un Dios?, sino ¿conoces a este Dios en quien crees?. La gran necesidad de la raza humana hoy día es conocer personalmente al Dios vivo que las Escrituras nos revelan. Las leyes naturales nos han hecho perder de vista al Dios viviente, Omnipotente e infinito que nos ama, y nuestro énfasis en las cosas de este mundo nos ha hecho perder de vista el valor del individuo y del alma humana. Por esto, en un mundo que va y viene lleno de vida y de bullicio, hay seres que se encuentran terriblemente solos- Las Escrituras nos muestran un Dios vivo y personal que cuida de cada uno de sus hijos en particular, que conoce sus necesidades individuales y las suple conforme a su voluntad.
Cuando Agar, la sierva de Abraham, se escapó de su casa por haberse disgustado con su ama Sara y se encontraba sola en el desierto, el ángel de Dios se le apareció para animarla a volver a su casa. Entonces fue cuando Agar dijo: "Tú eres Dios que ve". Es necesario, pues, conocer a Dios como a un Dios infinito y Todopoderoso, que todo lo ve y iodo lo oye. No es de extrañar que tal creencia haya causado profundo asombro y reverencia a millones de creyentes- El Salmista dice: ' 'Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Alto es, no lo puedo comprender" (Salmo 139:6).
Es pues necesario conocer, que Dios existe y que es un Dios infinito, pero falla algo más. Hay que reconocer también que este Dios infinito y Todopoderoso es un Dios bueno y misericordioso. Esta es la maravilla de la revelación Bíblica repetida muchas veces, pero expresada sobre todas las cosas en Jesucristo, la revelación final de Dios. La simpatía y amor de Jesucristo nos enseña el amor Divino para cada uno de nosotros.
El profeta Isaías nos dice: "Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos y en su seno los llevará" (Isaías 40:11). El buen Pastor conoce a cada una de sus ovejas por su nombre.
Notemos también, que Dios nunca nos dejará. Cual la madre que tomando su hijo en brazos le dice: "Nunca te dejare solo", así Dios nos promete su presencia constante. En la noche de la vida. y en medio de la oscuridad espiritual que a veces parece rodearnos, escuchamos la voz de Dios diciendo: "No te desampararé ni le dejaré". Cuando la muerte o la enfermedad nos visitan o cuando nos hallamos lejos de seres amados, en lugares distantes y solitarios, Dios nos asegura que su presencia será con nosotros.
Amigo que me escuchas, que posiblemente te halles lejos de Dios. y te sientes solo y abandonado. Quizá has sido azotado por las adversidades de la vida y te sientes solo y desdichado. También para ti hay esperanza- Esta promesa de Dios de la que hemos estado hablando puede también ser tuya. Quizás digas: "¿Cómo puede ser eso?". Dios no hace diferencia de personas y quiere ayudarte si te acercas a El por mediación de Jesucristo.
Confiesa tus faltas y pecados a Jesús. Cuéntale tu soledad y penas, abre plenamente tu corazón a Jesús y Dios te hará un hijo suyo por gracia. Desde este momento puedes tener la bendita seguridad de que Dios es tu Padre Celestial, si recibes la Salvación que El le ofrece en Cristo Jesús. Entonces le sentirás acompañado y habrás vencido la soledad que te oprime. Dios quitará tus temores, y te dará fortaleza espiritual para todas las circunstancias de tu vida. No esperes ya más y haz tuya la dicha de ser un hijo de Dios. Jesucristo dijo: "Yo estaré con vosotros hasta la consumación de los siglos". El estará contigo, a tu lado. Su presencia te animará y guardará; y entonces exclamarás con triunfo: ' 'El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre".
Amén.